El conflicto eterno World of Warcraft: Battle for Azeroth

Sí, tenemos la perfecta conciencia de que nuestro análisis a World of Warcraft: Battle for Azeroth tardó, pero al menos queda la compensación de estar leyendo el texto de alguien que pasó varias semanas con la versión final del juego. Al final de la expansión anterior, el Titán Sargeras fue aprisionado, pero no sin antes enterrar su espada masiva en Azeroth, causando una hemorragia en el propio planeta. Esta sangre, esa fuerza vital, pasó a ser denominada de Azerite.

Battle for Azeroth arranca donde la expansión ha terminado. Como Azerite es un material extremadamente poderoso, pasó a ser codiciado por las dos hadas, lo que ha deteriorado aún más las relaciones entre Horde y Alianza. En los eventos que precedieron a la expansión, Sylvannas, líder de la Horde, quemó la ciudad de los Night Elves, y consigo, el árbol de la vida. Esto causó la furia en la Alianza, que decía lanzar su mayor ataque de siempre a Horde, en un asalto a la antigua Lordaeron, ahora conocida como Undercity.

Esto todo mientras el planeta muere lentamente de los daños causados ​​por la espada de Sargeras, pero la codicia de las dos hendiduras por Azerite y la sed de venganza acaban por asumir como prioridades para ambas.

En cierta forma, esta séptima expansión reubica el foco en la que siempre fue la base de Warcraft y World of Warcraft – el conflicto entre Horde y Alianza. Más que en cualquier expansión anterior, el contenido se divide entre las dos cosas, y cada una tiene sus propias áreas, misiones, y objetivos. La Alianza va a buscar ayuda en Kul Tiras, la isla donde nació Jaina Proudmoore, y desde allí van a visitar áreas como Tiragarde Sound, Drustvar, y Stormsong Valley. La Horde va a Zalandar, la casa de los Zalandari Trolls, y aquí explorar Zuldazar, Vol’Dun, y Nazmir. Hay, sin embargo, misiones en las dos hadas que van a obligar a visitar territorio enemigo, lo que en cierto modo permite visitar las seis áreas

Estas nuevas zonas creadas por Blizzard respiran vida y detalle, e incluyen algunas de las misiones más inmersivas e interesantes de WoW. Las zonas están más ligadas que en el pasado, y hay más coherencia entre ellas. Un defecto que podemos apuntar al diseño de las nuevas áreas, es la escasez de puntos de vuelo, algo que sólo van desbloqueando con mayor reputación. Esto obliga a largos viajes de montado.

Otra adición son las Isla Expeditions, un modo para tres jugadores que te llevará a una de las siete islas llenas de monstruos y misiones. Lo que distingue estas expediciones de otras actividades de grupo, es que en este caso están luchando contra reloj contra otro equipo de tres jugadores. Aquí pueden elegir desafiar a un grupo de tres jugadores, o tres personajes controlados por la inteligencia artificial, y aquí quedamos impresionados con la capacidad de la IA. Mientras los enemigos de WoW tienden a ser muy previsibles, en este caso son bastante competitivos e imprevisibles, definido bien sus prioridades y golpes.

El nuevo modo PvP se llama War Mode, y sólo puede ser activado en la capital de tu hada. Cuando este modo está activado, todas las zonas nuevas de la expansión se transforman en áreas de PvP, y pueden combatir contra otros jugadores que también tengan el modo War activado. Como hay jugadores de las dos hadas en estas áreas, esto acaba por motivar mayor interacción social, ya que pueden intentar unir fuerzas con otros jugadores para intentar sobrevivir. Y aún hay que tener cuidado de cajones de loot dejados por zeppelins, al igual que algo como PUBG y Fortnite.

Después de matar a un determinado número de jugadores, pasarán a tener el rótulo de asesino, y eso te marcará para todos los jugadores de la fracción adversaria. Si estos enemigos te matan, serán recompensados ​​con elementos extra, lo que hace al “asesino” en un blanco muy apetecible. Por otro lado, si consiguen matar a 10 jugadores mientras tienen la etiqueta de asesino, van a ganar un título especial, como Horde Slayer, en el caso de la Alianza.

En la expansión anterior, Blizzard introdujo World Quests, y estas misiones están de regreso en Battle for Azeroth. Estas misiones permiten ganar reputación y equipamiento a través de misiones diarias. Legion también introdujo el modo Mythic Plus, que aumenta considerablemente la dificultad – y las recompensas – de las mazmorras de cinco jugadores, y este modo también está presente en Battle for Azeroth.

Lo que no regresa son las armas artefacto. En vez de eso, van a tener el Heart of Azeroth, un medallón que mejora con Azerite, y que distribuye capacidades pasivas a piezas de armadura siempre que sube de nivel. Lo que no hace, sin embargo, es introducir habilidades activas nuevas, y por eso acabamos por gustar más de armas de Legión que el collar de Battle for Azeroth.

También ausentes son nuevas razas o clases, aunque es posible desbloquear las razas aliadas, que son variaciones de razas que ya existen. Para la Horde existen Mag’har Orcos, Highmountain Tauren, y Nightborne, mientras que la Alianza recibió los Void Elves, Lightforged Draenei, y Dark Iron Dwarves. Con el avance de la expansión también desbloquearán los Zalandari Trolls para la Horde y los Kul Tiran Humans para la Alianza.

La historia de Battle for Azeroth surge como una de las mejores de World of Warcraft, reforzada por una serie de secuencias de vídeo con excelente capacidad visual y buenas interpretaciones de los actores. Battle for Azeroth está reventando con contenido, pero Blizzard introducirá aún más con el paso de las semanas y meses, aunque el foco para ya esté en la implementación de más raids. Más importante, es que todos los tipos de jugadores – PvE y PvP – van a encontrar algo nuevo y entusiasta para hacer, y eso hace que Battle for Azeroth en un sucesor digno de Legión.

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